¿Qué se esconde detrás del apellido Vitalini?

Se abrió una causa por suministro de estupefacientes contra Juan Ignacio Vitalini, funcionario municipal de Cambiemos en Bahía Blanca y hermano del presidente del Concejo Deliberante y primer candidato a concejal del oficialismo. Vitalini ya tiene una causa abierta por “Daño y usurpación” y 3 causas archivadas por usurpación y estafas. ¿Qué se esconde detrás del apellido Vitalini?

Fuentes oficiales confirmaron a esta agencia la versión publicada recientemente por el portal local independiente Informate Acá y con nula repercusión en otros medios locales. El viernes pasado Juan Ignacio Vitalini, funcionario municipal y abogado penalista ingresó a la alcaldía del Palacio de Tribunales ubicado en Estomba 34 -frente a la Plaza Rivadavia- con un paquete de cigarrillos que dentro del mismo contenía cocaína.

La detención de quien se desempeña como funcionario asesor de la Secretaría Privada del Intendente fue breve y de manera expeditiva logró ser liberado, gracias a la influencia de su hermano Nicolás Vitalini, presidente del Concejo Deliberante de Bahía Blanca y primer candidato a concejal por Cambiemos. Al momento, la situación no suscitó ninguna declaración por parte de funcionarios del oficialismo ni trascendió en los principales medios de comunicación de la ciudad, beneficiarios de cuantiosos montos de pauta pública.

Sin embargo, a partir de las actuaciones penales iniciadas por la custodia de traslado del cliente de Vitalini, se abrió una causa contra el funcionario de Cambiemos en la que interviene el fiscal Jorge Viego. Ésta se encuentra aún sin calificar pero se rotularía como “Suministro de estupefacientes”. Como primeras medidas Viego solicitó la ratificación del secuestro de la cocaína encontrada con los cigarrillos, así también como los videos de las cámaras de seguridad del Banco Provincia para su utilización probatoria.

No es la primera vez que se abre una causa contra Vitalini, quien ya posee tres causas archivadas, a saber: la Causa 023309-2014 por “Usurpación” (2014), la Causa 023306-2014 del mismo año también por “Usurpación” y la 016512-2016 por “Estafa” de 2016, por engañar a un jubilado para que firme un poder y hacerse con sus bienes.

Además, Vitalini tiene una causa vigente aunque sin movimiento -“planchada” como se dice en la jerga judicial-, la 001626-2017 por “Daño y Usurpación”. En la denuncia consta que, acompañado de un patrullero, utilizó una pala mecánica presuntamente perteneciente al Municipio para demoler viviendas precarias. El hecho de que se archivaran las anteriores causas sin motivo aparente,  así  como la inactividad en esta última causa por la inacción de los fiscales designados, dan cuenta de una trama de encubrimiento que involucra sectores del poder político, judicial y mediático.

Más recientemente, Vitalini fue señalado por vecinos del Parque Cultural Noroeste como quien encabezó un operativo de amedrentamiento contra quienes resistían el intento municipal de instalar una chatarrera en medio de un parque recuperado por vecinos y protegido por legislación de protección patrimonial histórico y cultural.

La designación de Juan Ignacio Vitalini generó ruido por sus irregularidades, idas y venidas. En concreto, el intendente Héctor Gay debió firmar 4 decretos diferentes, paseándolo por diferentes sectores de la orgánica municipal para finalizar en la Secretaría Privada como asesor , “sobre tierras”, según lo presenta el oficialista diario La Nueva Provincia, cuna ideológica del intendente.

Resulta además llamativo que el rol que Vitalini desempaña en el Municipio tenga íntima relación con la problemática de la tierra y el acceso a la vivienda. En efecto, la nota en cuestión se refiere a la toma de terrenos ocurrida en febrero pasado en el barrio 9 de Noviembre. En la segunda ciudad con mayor desempleo del país y un déficit habitacional que supera las 20.000 viviendas, Vitalini no tuvo pudor de afirmar que “no nos van a ganar por cansancio […] si ellos persistían con esa actitud, vamos a tener que volver con las máquinas“.